Los primeros años del fútbol de este siglo lo muestran como el
resultado de una tensión entre los intentos de organizarlo
rigurosamente, por un lado, y la lucha de las humildes instituciones
por adecuarse a esas exigencias, por el otro.
Encontrar una cancha estable era la principal preocupación de la época.
Todos los clubes registran un buen número de mudanzas antes de ubicarse
en sus campos definitivos. Los desalojos eran una amenaza que se
concretaba con mayor rapidez de lo que podían soportar aquellos
fundadores. Y esa búsqueda de campos de juego se orientaba
especialemten hacia el Sur y hacia el Oeste, en donde aún quedaban
tierras libres para poder jugar sobre ellas. Así en 1912 Boca se
traslada a Wilde, y, más o menos en la misma época River emigra a
Sarandí.
Barracas Central, luego de sus comienzos en el terreno de la calle
Luzuriaga, busca su destino hacia el Oeste, y se instala en un terreno
próximo a las calles Roca y Lacarra, en el barrio de Villa Soldati. Es
para entonces cuando comienza a tallar la personalidad de Jose A.
Radaelli, quien puede ser considerado, de alguna manera, como el
segundo fundador de Barracas Central. Radaelli se acerca al club en
1907 y al poco tiempo impone su fuerte personalidad. Era un alto jefe
de la Aduana y de su elegancia da cuenta el apodo con el cual lo
bautizó el barrio. Se lo conocía como " el hombre de la capa", haciendo
una evidente alusión a una vestimenta que se nos antoja no era muy
corriente en estas zonas orilleras.
José Radaelli sucede poco después en la Presidencia del club a Juan
Fallón, a quien, a su vez, había reemplazado a Angel Gardella, y en su
gestión se concretaron importantes pasos en la afirmación de la
Institución y, especialmente, la construcción del estadio en Olavarria
y Luna.
Pero antes de llegar a su actual ubicación, el club debió luchar a extramuros del barrio natal.
El paso por Villa Soldati no fue un mero cambio de cancha. Se reemplazó
el nombre de origen por el del nuevo barrio, y la camiseta reemplazó el
listón blanco por uno negro y, ocasionalmente, llegó a jugar con otra
que alternaba franjas rojas y negras anchas con otra blanca delgada.
Los jugadores se cambiaban en una modesta casilla o en un negocio de la
cercanía y para llegar al predio desde sus domicilios o desde sus
lugares de trabajo debían utilizar como único medio el ferrocarril que
parte de la actual Estación Buenos Aires. Si perdían el tren
pertinente, debían unir caminando el mismo trayecto y a paso vivo, para
llegar a tiempo al partido, lo que constituía, sin lugar a dudas, un
entrenamiento no previsto ni oportuno.
De la primitiva cancha de Villa Soldati las huestes barraqueñas se
mudaron hacia el Sur, más precisamente a Villa Industriales, en la
vecina localidad de Lanús. Allí estuvieron escasamente un año, para
retornar nuevamente a Villa Soldati, ahora frente mismo a la estación,
al punto de que, en ocasiones, servía como vestuario un vagón en desuso
estacionado sobre una vía muerta.
En el año 1915 la recientemente constituida Asociación Argentina de
Football, nacida de la fusión de la Federacion Argentina de Football
con la anterior Asociación (anmbas, a su vez, como desprendimietnos de
la primitiva Argentine Footbal Association, lo que ocurrió en 1912),
intima a Barracas Central para que ponga su cancha en condiciones, y en
Octubre de ese año le suspende el campo de juego a raíz de desórdenes
provocados por jugadores y público.
Todo ello imponía la búsqueda de un predio estable. La Asociación,
asimismo, había dictado un reglamento que establecía la obligación de
alambrar el perímetro y de construir vestuarios separados para locales
y visitantes, y " de ser posible", también para el árbitro .
Una
de las alternativas presentadas implicaba adquirir unos terrenos en
sucesión que daban a la Avenida Alcorta (donde actualmente se levantan
las instalaciones de Huracán) pero el precios de $2 el metro constituía
una valla demasiado elevada para las posibilidades del club. Se optó
entonces por aceptar una cesión gratuita que efectuó el Ferrocarril de
unas tierras linderas a las vías, cesión que, con el correr de los
tiempos, se transformaría en definitiva.
El acceso al field no era precisamente cómodo. Debía entrarse desde
Vélez Sarsfield por la calle del Ferrocarril, hasta la altura de la
estación. Luego se debía pasar por un hueco del alambrado, saltar la
zanja de desagüe y, por último, caminar unos 200 metros para llegar
hasta el campo de juego. Pero esa era mejor que nada y equivalìa (nada
menos) que la vuelta al pago chico.
La construcción del
alambrado, de las casillas, de las tribunas y de otras obras de
infraestructura fue una obra heróica que se prolongó durante el tiempo.
Pero la vuelta al barrio posibilitaba que los "hinchas" pudiesen
acercarse y colaborar en esas obras, realizadas muchas de ellas en
horas extralaborales, lo que no hubiera sido posible en la lejana Villa
Soldati
La historia de la cancha es, y en buena medida, la
historia de Barracas Central. Esa obra, la "Segunda Fundación" había
comenzado. El baldío había quedado atrás.
En el mes de
Diciembre de 2004, luego de muchisimo tiempo, de sufrir mucho con las
lluvias y las ocasionales inundaciones. Se realizó en el campo de juego
todo un trabajo de Drenaje y riego que implicó entubar la cancha en 5
zanjas transversales, las cuales cuentan con un importantísimo sistema
de desagüe,lo que permite el correcto drenaje del agua.
Además de todo, se restructuró todo el field deportivo y se confeccionó
un trabajo de resembrado total, aireamiento, emparejamiento, y
mantenimiento total del campo de juego. Sin dudas este fue un gran
esfuerzo de la Comisión Directiva, que está a la vista de todos .
Otro
importantísmo logro, fue la construcción total de una tribuna visitante
de cemento, con gran capacidad. La misma está ubicada en el sector
Visitante, y es uno de las obras que más añoraban los barraqueños.
Para
sorpresa de muchos socios e hinchas, y tal como lo anunciara el
Presidente en el festejo de los 102 años de la Institución, se ha
producido el cambio completo de todos los tablones de la tribuna Oeste.
Tambien se reforzado la estructura de la misma.