Dardo Miloc dialogó con el Sitio Oficial en la previa del encuentro de mañana ante Defensa y Justicia en el Chiqui Tapia acerca del encuentro que se viene, de cómo ve el plantel y los objetivos que tiene Barracas por delante.
Con la ‘5’ en la espalda, el volante central comanda el mediocampo barraqueño en compañía de Iván Tapia, su socio elegido por el Gallego Insúa para administrar la pelota en la mitad de la cancha. Y en la víspera de la apertura de la sexta fecha del torneo, Dardo entiende que enfrente estará un rival difícil: “Defensa suele ser un equipo que apuesta a la posesión de pelota y a los ataques largos, juntando muchos pases. Hoy por hoy estamos jugando los dos equipos con línea de 5 en el fondo, lo que marca una pauta de igualdad posicional. Aunque ellos suelen jugar con 3 volantes, ahí puede haber una diferencia en el desarrollo del juego. Esperamos lograr imponernos con nuestra identidad futbolística y seguir creciendo”.
“La localía para nosotros es todo. Es nuestra casa, mucho tiempo estuvimos jugando fuera, adaptándonos a distintos tipos de suelos y de vestuarios. No hay nada como nuestra propia casa y si encima ponemos en valor al nuevo estadio, nada nos da más felicidad que recibir a los rivales en las condiciones que hoy ofrece el Club. Es un motivo de orgullo enorme, que anhelamos partido a partido poder volverlo un lugar invencible”, destacó Miloc sobre la importancia de hacerse fuertes en Olavarría y Luna.

Con 38 partidos con la rojiblanca, el mediocampista resaltó cómo se siente en Barracas y sus objetivos: “En lo personal, ya llevo un año en el Club. Vine bajo la conducción de Ale Orfila y estoy súper agradecido por esta oportunidad que me brindó. Siempre le seré agradecido y fiel. Enseguida, llegó Rubén y debía demostrarle por qué me habían sumado a Barracas. Día a día, con intenciones claras de querer mejorar y aprender pude ir haciéndome un lugar en el equipo y plantel. Conocer Barracas desde adentro me permitió también conocer a un equipo familiar, que no olvida de dónde viene, pero que tiene muy muy en claro hacia dónde quiere ir. Yo pretendo personalmente poder colaborar con la conquista de todos esos objetivos y sueños que se han propuesto, aportando todo lo que pueda, desde cualquier lugar y rol”.
“Actualmente se han transformado la composición de los planteles de fútbol, la industria del fútbol ha hecho que ya no sean mayoría de jugadores maduros arriba de los 27-28 años, como cuando arranque hace 16 años atrás que eran 2, 3 ó 4 juveniles por plantel. Hoy por hoy en un plantel de 30 la mayoría son jóvenes y los más grandes suelen ser 4 ó 5 jugadores. Eso marca la necesidad imperiosa de que la gente grande se ocupe de acompañar y guiar a los más jóvenes, a no claudicar, a gestionar los enojos propios de la profesión, las frustraciones. Ese rol es de los muchachos más grandes, intento hacerlo con entereza y nobleza. Entendiendo la diferencia de edades, etapas de vida y lógicamente la diferencia en el contexto de los chicos en relación a lo que fue el mío. El fútbol y el mundo ha cambiado por el impacto de las tecnologías, en ese contexto nos acompañamos mutuamente con los más chicos, ellos también me enseñan a diario sobre estas nuevas prácticas o formas con el tema de las redes y demás. Disfruto mucho el día a día en el Club, son todos grandes chicos. Barracas tiene mucho potencial en ellos, acompañados por un cuerpo técnico que los protege y contiene en su proceso de maduración, sin apuro, llevándolos de a poco. Eso le va a dar muy buenos resultados a los chicos y al club. Yo solo espero poder colaborar en su crecimiento saludable y ayudarlos a reflexionar y ser conscientes de la oportunidad que tienen delante de ellos”, remarcó Dardo en cuanto a su vínculo con los más jóvenes y lo que puede aportar en un plantel que busca hacer historia.







